Oda a un par de llantas

Posted on September 4th, 2007 at 3:33 am by celestenorth

3


Cuando la conocí estaba arrumbada en la azotea de mi recinto laboral. La veía con frecuencia, siempre media oculta por la jergas que Lucy colgaba en ella después de trapear. La recuerdo mojada, oxidada y con los cojines de los manubrios desgarrados por el olvido. Toño tenía una vida agitada y ella había pasado a formar parte de su pasado, sé que la extrañaba, se notaba en sus ojos cada vez que por accidente asomaba la llanta delantera y se cruzaba en su camino visual.

La primera vez que la monté se le salió la cadena, la segunda, un pedazo de pedal. Después de varios ajustes logré acomodar las vencidas velocidades justo en los engranes que mejor me acomodaban. Con las llantas bien infladas y una cadena nueva que le venía muy bien (estética y muy cómoda) me acompañó por aquí y por allá, hasta fuimos al cine a ver Harry Potter. A la escuela todos los días, un par de veces nos empapamos en la lluvia, ibamos de compras y a veces a pasear por el puro gusto de rodar.

Pero como siempre en este renacimiento, la impermanencia tomó lugar. Un día bajé con los audífonos puestos y el beat de Everclear a todo volumen para encontrar que ya no estaba ahí, ni su sombra, ni su bolsita, ni sus alambres chuecos. Se fué.

La extraño, no hay más. Particularmente cuando estoy en un autobús atiborrado, cuando ya se me hizo tarde para la escuela, cuando salgo sola…

Biketrack
Si te escapas te espero en casa…