Hace unos meses me cambiaron de lugar en la oficina. De estar en una amplia zona where I was master of my domains, me pasaron a una de esas mesas con paneles alrededor, bloqueándome del mundo exterior y rodeada de otros compañeros en las mismas circunstancias. Something like that “Do the evolution” video by Pearl Jam.
Anyway, una de las minúsculas cosas que me disgustan un poco de la nueva oficina es que el baño (obviamente) también se comparte y es que cada día somos más nenas acá. La cuestión es que la “herradura”, es decir, el asiento del baño de mujeres lleva roto desde que llegué. Al principio se ladeaba un poco y ahora tienes que sostenerlo con terror ante el miedo de que el glúteo izquierdo caiga irremediablemente en las profundidades de la taza acuática. Molesta por este desagradable asunto, me decidí a hablar con la mujer encargada de estos menesteres.
Celeste
Lulú ¿Piensan cambiar el asiento del excusado de mujeres?
Lulú
¿Por qué? Ah! Es que está roto ¿Verdad?
Celeste
Sí, me da miedo caerme en el excusado y mojarme y así
Lulú
Pues supongo que habrá que cambiarlo, es que como yo hago de aguilita, como en baño público, pues no me doy cuenta. Pero yo lo checo.
Celeste
(¡Plop!)
