¿Cómo saber cuándo la línea entre lo público y lo privado se cruza? O cuando nuestra intimidad publicada enciende los ánimos y despierta locuras dormidas.
Algo así, pero menos azotado ha estado rondando mis pensamientos. Desde la fiebre Facebook y Twitter parece que lo más importante es en pocas palabras saber qué está haciendo o pensando alguien. Curioso además, porque cada vez que yo pregunto me dicen “nada, trabajando”.
La cuestión es que en SModcast comentaban de un hombre que mató a su exmujer por cambiar su status a “single” al poco tiempo de separarse. Hoy en el noticioso de chismes de espectáculo me topo con que Freida Pinto, la nenorra de Slumdog Millionare estaba casada y como parte de la nota dice:
This month Mr Antao changed his relationship status on Facebook from ‘committed’ to ‘single’.
It is suggested Pinto, who plans to move to New York to build up her acting career, had been unhappy when Mr Antao wrote ‘engaged’ in his relationship status.
Perdón pero no sabía que Facebook ahora es una fuente de información fiable, atención pues maestros Universitarios de Comunicación.
Me voy no sin antes citar al gran dictador, con una frase que pienso aplica también para la tecnología:
Let us fight for a world of reason, a world where science and progress will lead to all men’s happiness.