Hace un par de años que participo en algunas comunidades de jóvenes hackers, developers, diseñadores y emprendedores en México. A la par me he interesado en la la educación; en particular en la inclusión de la tecnología en el aula y el aprendizaje orientado al desarrollo de habilidades sobre el desarrollo técnico.
Motivada por estas (y otras) actividades, decidí estudiar programación y llevo algunos meses haciendo mis pininos en Python. Para mí, es resultado de una evolución natural, como si fuera algo que tarde o temprano tendría que hacer. Sin embargo cuando cuento que lo estoy haciendo, mucha gente me pregunta sorprendida la razón de hacerlo. Aunque mis razones son varias, mi primera respuesta es: porque quiero hablar el mismo idioma, quiero entender el lenguaje digital.
No me voy a meter en rollos de cómo la tecnología está empezando a formar parte de nuestras vidas de manera más activa y cómo seguramente lo hará en el futuro porque todos lo sabemos, lo palpamos. El poder hablar código nos dará la habilidad necesaria para crear, entender y modificar las herramientas con las que interactuamos y que continuarán tomando prioridad en nuestra realidad.
Platicando de esto en el HackerRoom me topé con Víctor, a quien conozco desde Campus Party 2010. Siempre es un gusto coincidir. Resulta que Víctor estudia contabilidad en la universidad y por su cuenta está aprendiendo a programar (precisamente nos encontramos en el taller de Node.js de Siedrix) porque en el futuro quiere desarrollar aplicaciones financieras y contables. El chico es un visionario.
Actualmente en las escuelas se promociona el aprender inglés y computación, donde computación es un concepto abstracto. No podemos darnos el lujo de seguir percibiendo la tecnología como una caja negra, donde las cosas suceden por arte de magia. Tarde o temprano tendremos que enfrentarnos a un proyecto que de alguna manera necesite digitalizarse, desde tener una página web o una aplicación móvil hasta tener su propio programa de administración. Necesitamos entender los alcances de la tecnología, que se puede hacer o no, cuáles son las mejores prácticas, etc. Hay mucho por aprender.
La programación debería ser enseñada como un segundo idioma, así como el inglés o el mandarín. Espero alcanzar a ser partícipe de un futuro de políglotas digitales.