Esta mañana al llegar a mi trabajo me ví envuelta en una conversación que no pudo más que hacerme reír. No tanto por lo gracioso de lo comentado sino por la peligrosa similitud con un diálogo de Sincronía (ya saben, la película que marcará un hito en la historia del cine mexicano). Así que me dispongo a darles un mini sneak peak.
RAFAEL
Qué onda tú. ¿Ya no saludas?
WENDY
No entiendo cuál es el punto de
saludarnos si te veo diario.
RAFAEL
Ay tú, bájale, ¿ni que fueras
qué?
WENDY
Es sólo otra de esas convenciones
sociales que realmente deberíamos
dejar de aplicar.
RAFAEL
¿Saludarse?
WENDY
Cada vez que te topas con alguien
que ves todos los días, sí.


